domingo, 2 de mayo de 2010

No te reconocés...

Cuando estás tan bien que todo lo demás no te importa.
Cuando sos tan feliz al lado de alguien que vas contra todo.
Cuando de tan perfecto, asusta.
Cuando te autoboicoteás, y empezás a actuar como una nena inconscientemente.
Cuando no te das cuenta que estás arruinando esa perfección.
Cuando creés que del otro lado te van a bancar las mil y una.
Cuando jugás con el límite del otro.
Cuando te imaginás que nada va a pasar y pasás la línea.
Cuando no te creen.
Cuando te dicen de todo.
Cuando te gritan y te agarra impotencia.
Cuando le decís al taxista "volvemos" llorando desconsoladamente.
Cuando llegás y rogás, tocás timbre hasta que te desconectan el timbre, llamás, mandás mensajes, suplicás, y llorás hasta que no te quedan lágrimas.
Cuando querés tener un acto de amor y escribís desde el corazón y no hace más que empeorar las cosas.
Cuando sos impulsiva y volvés, y es peor.
Cuando te quedás sentada esperando por algo que sabés que no va a pasar, la gente te mira rara y no te importa nada. Seguís llorando.
Cuando te caminás más de 20 cuadras llorando porque no sabés que hacer.
Cuando ya te duele de tanto llorar.
Cuando intentás de nuevo y no dejás que el otro recapacite.
Cuando estás un domingo en tu casa, muriéndote de ganas de estar en los brazos de alguien.
Cuando no comés.
Cuando vas al super y todo te recuerda a él.
Cuando escuchás una canción y tenés ganas de llorar.
Cuando ya no te conectás.
Cuando amás demasiado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario